El paciente es colado en una posición confortable, acostado de lado. Colóquese detrás de las extremidades traseras. Para obtener la amplitud completa de la articulación del tobillo, es necesario flexionar la rodilla lo más posible, todo manteniendo el confort del paciente. Para realizar el movimiento del tobillo, la mano es colocada sur la porción de la tibia. Coloque la otra mano en la parte posterior del pie. Asegúrese que el tobillo este soportado con el fin de evitar todo estrés inútil. Comience flexionando el tobillo. La cadera deberá estar en posición neutra, pero la rodilla debe quedarse flexionada. Luego, llevela en extensión. Continúe los movimientos lentamente sin causar incomodidad inútil.