Colocar el perro para que las patas delanteras estén de uno a dos escalones más bajos que las patas traseras.
Coloque sus manos de cada lado de los hombros. Balancear suavemente el perro de adelante hacia detrás para desafiar su equilibrio y hacerle poner el peso sobre la pata lesionada. Supervise que la pata sea bien utilizada.