Haga caminar el perro alrededor de los conos (u otro objeto) a una velocidad que motive la transferencia de peso.
La distancia entre los conos y la velocidad de caminar pueden ser modificados en función del resultado deseado.
Observe cuidadosamente la transferencia de peso en la pata que le interesa.
Este ejercicio puede también servir a mejorar la flexibilidad.